El entrenamiento de los reflejos del piloto

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Al hablar del entrenamiento mental, hay un aspecto de vital importancia para el piloto: los reflejos. ¿qué tipo de trabajo se puede hacer desde el punto de vista de los reflejos? Lo abordamos en este artículo.


Al centrarnos en los reflejos, hay cuatro áreas principales: velocidad de reacción, mejora de la visión periférica, reducción del tiempo de enfoque y coordinación óculo-manual. Se pueden desarrollar diferentes ejercicios en estas áreas que están relacionadas entre sí y que permiten una mejora real en el rendimiento del piloto.

Cómo entrenar la velocidad de reacción.
La velocidad de reacción es el tiempo que tarda el cerebro humano en percibir un estímulo determinado (sensorial, visual, táctil, etc.) y procesar una reacción. Si se consigue desarrollar este aspecto en el deportista pasa menos tiempo desde la entrada hasta el momento de la reacción física al propio impulso. La velocidad de reacción se desarrolla en milisegundos y es el tiempo más corto en el que un deportista puede responder a un estímulo determinado. Para mejorarla se utilizan más las luces de reflejo, las luces con encendido programado que permiten trabajar primero varias áreas: no solo mano-ojo sino también pierna-ojo o la coordinación entre brazos y manos. Estas luces proporcionan estadísticas al final de la sesión con un gráfico de los tiempos de reacción medios. De esta manera, se puede evaluar la mejora del piloto durante las clases. Desde la primera semana hasta la quinta/sexta semana se puede ver una mejora de normalmente 20 milisegundos, un indicador de que se va por el buen camino. El ejercicio consiste simplemente en apagar la luz en el menor tiempo posible. Está claro que hay gente a la que se le da mejor este tipo de ejercicios y a otra no tanto. Lo importante es entender el nivel inicial para entender cómo mejorar.

Cómo mejorar la visión periférica.

La visión periférica es útil en todos los deportes en los que el deportista se mueve rápidamente dentro de un circuito, como en el mundo del automovilismo, o en un espacio en el que los objetos se mueven extremadamente rápido (hockey, fútbol, ​​etc.). En el automovilismo o el karting, es útil mejorar esta característica en primer lugar por la propia seguridad y la de los demás, ya que al mejorar la visión periférica, el deportista puede permanecer concentrado en el foco visual en la dirección en la que se dirige. Por ejemplo, en karting en un tramo recto en el que se va a 120 km/h, unos 33 metros por segundo, a nivel de visión periférica (si está entrenada) podemos tener una idea de lo que ocurre a nuestro alrededor sin perder el foco en la dirección de nuestra conducción. Si tenemos un oponente en el interior antes del siguiente punto de frenado, podemos vigilar sin perder de vista el punto de frenado ni al oponente que tenemos delante (con riesgo de colisión trasera). Una visión periférica garantiza la seguridad y el rendimiento. Como ejercicio se pueden utilizar las luces, colocando al deportista en una posición fija y colocando un par de luces juntas y un par alejadas, tanto lateralmente como en profundidad. Al tenerlas encendidas en una secuencia combinada “cerca-lejos” se puede conseguir un entrenamiento completo.

La reducción del tiempo de enfoque.

Esto va de la mano con hablar de la visión periférica porque se pueden entrenar juntas. La velocidad de enfoque es la rapidez con la que el ojo se adapta a mirar una cosa de cerca y otra de lejos en el menor tiempo posible. Una persona entrenada puede tener un enfoque de 15-20 milésimas de segundo con un objeto a 2 metros de visión y un bordillo a 40-50 metros. Esto es una gran ventaja porque hace que la conducción sea más precisa y permite una mejor visión. La nitidez de lo que se ve aumenta, con ventajas en caso de adelantamiento para entrar en un hueco que ha creado el oponente sin acabar en el césped. Para esta función, existen ejercicios dinámicos y estáticos. Dinámicos son las pelotas de tenis y las pelotas de goma asimétricas con cúspides que rebotan en el suelo de forma irregular, ¡excelente entrenamiento de adaptación! Luego están los ejercicios estáticos con luces donde se intenta apagar la luz en el menor tiempo posible (simulando la salida). También existen los llamados “ejercicios a ciegas”, en los que el atleta se coloca de cara a la pared, con el entrenador detrás de él, que lanza una pelota contra la pared: la pelota entra en el campo de visión del piloto, rebota en la pared y éste debe intentar atraparla antes de que caiga al suelo. Son excelentes para estimular el sistema vestibular y el sistema nervioso central. Ejercicios que también realizan los jugadores de voleibol y los porteros. En el automovilismo, es habitual entrenar a los atletas en la misma posición que asumirán en la carrera, que es una posición bastante incómoda. Estos límites recrean la situación en la pista.

La coordinación óculo-manual.

Con este aspecto pretendemos relacionar y hacer lo más eficiente posible la conexión entre el cerebro y los músculos. Supongamos una situación típica de una carrera: 20-25 karts en la pista, con los oponentes saliendo por izquierda y derecha en el primer punto de frenada. El cerebro debe seguir corrigiendo y reaccionando a los estímulos externos. La situación puede cambiar en milésimas de segundo y por tanto para gestionarla de la mejor manera, necesitamos una coordinación entre la unidad de control de nuestro cuerpo (el cerebro) y el motor (los músculos) de la forma más rápida posible. Para desarrollarla, es necesario realizar un trabajo con un tiempo de reacción bajo combinado con un movimiento asociado con piernas, brazos o ambos. Básicamente, se simula una situación estresante, como una salida y un adelantamiento. Hay que anticiparse a lo que hacen los demás, que es lo más difícil. El ejercicio para la coordinación óculo-manual consiste en trabajar sobre un impulso visual y hacer que el cuerpo trabaje por separado con brazos y piernas. Por ejemplo, se pueden activar unos colores para las piernas y otros para los brazos. Este intercambio continuo de activación de la parte superior e inferior del cuerpo permite que el cerebro desarrolle una capacidad de independencia de las zonas corporales. ¡Un poco como los ojos de un camaleón! Evidentemente, estos ejercicios se pueden realizar tanto al principio de la sesión de entrenamiento como al final del mismo, cuando se está cansado, para simular la fatiga de la carrera. Los reflejos no sólo son útiles en la crono o la salida, sino sobre todo cuando se está al final de la carrera y se está agotado.

Created by: jomedas - 27/01/25

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