Historia de nuestro karting: Estoril '79, Pepe Bisquert y el chasis de Senna

- Special
Conocer el pasado de nuestro karting, no solo nos da una perspectiva más amplia de nuestro deporte en la actualidad, también es una forma de reconocer el esfuerzo y pasión, de quienes escribieron las primeras páginas del karting español.


Hace 40 años, el karting guardaba no pocas diferencias con el de hoy día. Era un deporte mucho más minoritario de lo que puede ser en la actualidad, y la mayoría de los pilotos, corrían con medios mucho más limitados, con el espíritu amateur de antaño. En España, esta nueva modalidad no experimentaba la expansión de otros países del continente europeo, y los pilotos españoles que acudían a las competiciones internacionales, como Pepe Bisquert, pluricampeón de España, vivían auténticas aventuras.

Reproducimos un capítulo de aquella época, con Bisquert como protagonista, y el Campeonato del Mundo de Karting en Estoril de 1979 como escenario, donde entre otros pilotos, participó Ayrton Senna. Quien lo escribe es Bernardino Vives, propietario del Karting Oliva, lugar habitual de encuentro de algunos de los veteranos del karting español, y donde alrededor de una paella, se pueden escuchar los recuerdos y anécdotas, de quienes hace décadas, escribieron algunas de las primeras páginas de nuestro deporte (fotos cedidas por Veteranos karting España).

"Nuestro querido Pepe Bisquert, en pleno mundial de 1979 Estoril (Portugal), acude con sus propios motores, como fue siempre. Este hombre no sabía de mecánica del karting ni una sola lección y su amor y dedicación hizo que fuera un genio en puesta apunto de todo su conjunto, chasis y motores y conducción.
En esta época no había nada, solo la ambición, el hambre, la pasión por este deporte hacía que la gente como él, como Pepe y muchos otros, con medios más que limitados se movieran de parte a parte de Europa, incluso algunas veces más lejos...¡como Marruecos!. Si si, Marruecos, a correr una carrera de resistencia, pero esa la dejaremos para otra ocasion”.

Como íbamos diciendo, Pepe llega a Estoril y rápidamente se dirige a la DAP, marca por aquel entonces referencia, a comprar un chasis, ya que necesita uno nuevo por vejez del suyo propio que ni siquiera llevó, cuando por sorpresa se encuentra con que DAP para esa ocasión no ha llevado material de venta, y se ve sin chasis. Como ya es conocido por sus logros, la misma DAP le aconseja que acuda a ver a Ayrton Senna da Silva, que tiene varios y seguro que puede llegar a algún acuerdo.

Sin pensarlo demasiado, se dirige a verlo, ya que solían relajarse y charlar entre algunos pilotos y jugar al pin pon, entre tandas en las carreras, y por supuesto “le presta” uno, que según él es unas décimas más lento, al ser más largo entre ejes. Nuestro Pepe rápidamente lo pone a su gusto y termina las clasificaciones en P1 para el asombro de todos, seguramente al estar acostumbrado a llevar hierros, y al probar algo bueno ¡dio en la tecla enseguida!.
Ya en carrera, después de una buena salida y más de la mitad de carrera recorrida, Pepe va colocado en P4 y repentinamente a unas vueltas para el final, su motor no da mas de si y rompe, quedándose sin opción a nada.

Habiendo grandes favoritos, van quedando fuera al verse involucrados en accidentes, como el propio Da Silva que queda fuera al ser tocado por detrás por otro piloto, y gana la carrera un holandés, Peter Kone, el cual no estaba en la lista de favoritos, pero como tantas veces en el karting estaba en el momento indicado en el sitio adecuado.
Al término de la carrera, Pepe Bisquert le lleva el chasis de vuelta a Da Silva, ¡pero este decide regalárselo! Por el buen papel que ha hecho con él, lo cual demuestra su buen hacer y la buena relación que tenía hacia sus rivales.

Al cabo de un mes largo, Pepe gana su primer Campeonato de España de los 5 que posee, en Cambrils, con aquel mismo chasis, aún rechazando los motores de un tal Bruno Grana, dueño de la IAME, el cual le cedía esos motores para dicha carrera por su buen papel en Estoril. Pero Pepe confía tanto en sus motores, que le agradece mucho el favor y prefiere correr con los suyos.
Ésta es una, de las mil y una batallas de Pepe Bisquert, el cual fue en su época lo más parecido a un Don Quijote en el mundo del karting, con medios más que justos y muchas veces escasos, y un país donde todo eran dificultades para salir y entrar, iban y venían corriendo por todas partes, junto a muchos de sus amigos que acudían cuando podían a apoyarle y animarle.
¡Grande Pepe, y muchos otros que al igual que el dedicaron su juventud, su vida a este deporte por pura pasión!"

Newsletter

Stay tuned!
Inscríbete a nuestras newsletters
Follow Us on Facebook